¡El equipo de L’Eliana homenajea a sus Leyendas!

Columna de Rafa Guillot, vecino de l'Eliana.

 

A punto de cumplirse ocho décadas desde su fundación el equipo de fútbol de L’Eliana recupera el nombre con el cual alcanzó su máximo esplendor a lo largo del tiempo, el de Sociedad Deportiva L’Eliana, y rinde merecido tributo a sus míticas Leyendas deportivas, hecho que queda grabado como referencia en la Historia del Club y del que da fe la celebración de una Gala inolvidable, el día 27 de julio,en el conocido Bar Landia, con un local engalanado para la fecha con pósteres, a gran tamaño, de los grandes jugadores del Club.

Desde el primer momento se indicó que este evento abarcaba un periodo de tiempo que comenzaba con la génesis del equipo, en los años treinta, hasta los albores de la década de los ochenta, justo hasta el primer Ascenso a Primera Regional, acaecido en la temporada 1978/79.Gala CDFB L'ELIANA Camp de Túria

Los grandes mitos fueron desfilando, uno a uno, por el pódium triunfal para la recepción de unas placas personalizadas, siendo jadeados por las hordas de aplausos emitidas por un público incondicional que no cesó ni un instante de ovacionar a sus estrellas inolvidables.

Todo ello bajo la tutela de dos de los más grandes Presidentes del Club de todos los tiempos, Manuel Tamarit y Pepe Marco, que también fueron de los más aplaudidos por un público entregado a la causa y que volvió a mostrar la sangre elianera que sigue fluyendo por sus venas. Si importantísimo fue el papel del primero, que ocupó el cargo en la temporada 1969/70, la de la fundación del equipo de la Sociedad Deportiva, más las tres siguientes, absolutamente vital la aportación del segundo, que fue el alma del equipo durante un longevo periodo que se estiró en el tiempo hasta casi dos décadas.

A más de uno se le estremeció el corazón viendo levantar los brazos a Manolo, correspondiendo al aplauso unánime del elianismo. Aunque ya pasa de los noventa, demostró que su corazóndeportivo sigue latiendocon la fuerza de hace tantas décadas.

También fue apoteósica la ovación que se rindió a Pepe Marco. ¡Nada menos que diecisiete temporadas al frente! La Historia ha dejado patente su justicia en este caso. La supervivencia del Club y su encumbramiento a una Edad de Oro no vista hasta entonces se vivieron bajo su brillantísimo mandato.

La Gala comenzó con la proyección de un video que condensaba toda la historia de este equipo: su fundación, los diferentes nombres que ha adoptado a lo largo del tiempo, sus diferentes Estadios o sus jugadores emblemáticos son algunos de los aspectos más relevantes del documento visual.

Especial atención se prestó al “Primer Equipo”, tan de actualidad en este año por el reconocimiento máximo obtenido en la Gala del Fútbol Anual 2012 organizada por la conocida Web “Golsmedia”. Nuevamente la emoción embargó a todos cuando en la pantalla gigante apareció la mítica instantánea de los años treinta/cuarenta en la podía verse al “Tío Juanillo”, a Paco Coll “el Gros”o al “Tío Xato”, entre otros, quienes recibieron un caluroso aplauso, jugador a jugador, cuando fueron presentándose sus imágenesen la pantalla. Un cálido Homenaje a los míticos fundadores del Club tantísimos años después de sus muertes, aunque sus espíritus inmortales estuvieron revoloteando por el local durante toda la Gala.

Seguidamente se procedió a la entrega de unos trofeos personalizados para cada uno de los ex jugadores asistentes, los cuales condensaban, en una placa única, fotos personales de sus diferentes etapas en el equipo. En algunos casos, como en el caso de Ricardo Dáries, se solapaban imágenes de su niñez con las de su etapa más veterana con la roja elianera.

Salvo olvido, no deseado, todos –absolutamente todos los que participaron, en algún momento, en este sueño maravilloso, y no solamente jugadores- recibieron recompensa por su pasado deportivo en un Club que no les olvidó en un momento dulce en la Historia de este equipo grande dentro del fútbol regional valenciano, como lo atestigua el hecho de cumplir ochenta años de existencia. Más de uno demostró que aún estaría en condiciones de dar “algunas pataditas” a un balón en un campo de fútbol. Incluso alguno se atrevió a aseverar que hoy en día, con la calidad de los terrenos actuales, en los que se disputa el fútbol de la primera década del siglo naciente, haría “diabluras”.

Hasta el mismísimo cura “don Ricardo” tuvo su porción de gloria por su ayuda humana al equipo. Él, que tanto dio, hoy recibió.

A los más humildes también les llegó la hora de ser ellos mismos los protagonistas, como en el caso del querido “Rafelet”.

O como en el caso de alguien tan especial como “Taio” a quien se demostró un gran cariño por parte de todos los asistentes. Se le aplaudió a rabiar, lo que da fe que nadie ha olvidado, casi cincuenta años después, su aportación al equipo

Galardón para un delantero mítico, Leal, padre del actual defensa del Club Manu, que sigue portando, con honor, la bandera de los Leal. Aquí fue conocido como “Mendoza”. Ambos constituyen un orgullo para este equipo.

VicentDáries, recibiendo un premio que recompensa la carrera deportiva de aquel “Titán de Acero” de nuestra delantera.

No podía faltar su hermano José RamónDáries. Su sobrino Salva recogió el galardón.

El fino jugador Luis Marco, recibiendo su premio. Fue un jugador muy honrado que siempre respondió a su Club.

Turno para los “Lolos”. José Luis, aquel “toro salvaje” de L’Eliana, el primero. La felicidad que emana se le escapa por su sonrisa.

Seguido muy de cerca, por la sapiencia de su hermano Paco. ¡Bravo por los dos!Gala CDFB L'ELIANA Camp de Túria

Dos sagas ilustres. En primer lugar Andrés Giménez, actual Presidente del equipo del San Antonio de Benagéber, aunque también hubo mención para su inolvidable padre, de idéntico nombre.

Otro de los apellidos que dejaron buen recuerdo. Los hermanos Ruíx. En este caso, el mayor, Ximo, excelente defensa.

Juan Antonio Toledo, de la hornada ribarrojera. Fantástico jugador que dejó grato recuerdo para la posteridad. La calurosa ovación reflejaba el gran sabor de boca que dejó, para siempre, en este Club.

Aunque no pudiera asistir a la gala, no faltó el recuerdo para Toni Landia

Ni para aquel cerebro que deslumbrara con su juego desde el centro del campo, el querido Salva Guardiola.

El equipo de L’Eliana se vistió de gala para ovacionar a otra de las sagas ilustres, como la de los Torrent. Vicent lo fue todo en el Club.

La Historia se encargó de ofrecer justa recompensa a uno de los mejores jugadores en el equipo del Ascenso, en 1979, Toni Ballester. Siempre fue considerado uno de los héroes de aquella proeza.

Pero a la par se encontraba otro de los mitos del equipo de la década de los ochenta, VicentLacomba, aquel “metge” inolvidable poseedor de un estilo futbolístico tan personal como extraordinario.

De ese último y brillantísimo conjunto elianerohomenajeado en esta Gala, también fueron premiados otros dos jugadores que dejaron patente su clase.

Nacho Pérez, un muy exquisito jugador de centro del campo con notable calidad.

Gil, todo un vendaval ofensivo.

Muy entrañable ovación para un personaje muy importante en el pueblo en otros aspectos, aunque esta noche simplemente fue un deportista más que siempre prestó todo su apoyo al Club. Máximo galardón para José María Ángel.

Yllegó un momento especial. Como si se tratase de una de las grandes Galas que organiza la mismísima UEFA, se procedió a la entrega de premios especiales a una selección de personajes que dejaron profunda huella en este equipo. No obstante, se reiteró que únicamente se trataba de un gesto de dar solemnidad al acto, sin ánimo alguno de resquebrajar el hermanamiento existente entre todos. Vamos, in intento de darle “salsa” y de hacer algo simpático.

Así pues, la incertidumbre por los ganadores fue revistiéndose de una inmensa emoción cuando fueron nombrándose uno a uno. Acertada había sido la apreciación del “speaker” sobre que el techo de la Gala no era el del Bar Landia sino que llegaba al mismísimo Cielo.

Primero de los grandes premios, la Insignia de Oro y Brillantes, para el añorado Juan Llopis. A más de uno le parecía verlo, una vez más, entre sus amigos, recogiendo, exultante, su distinción. En su lugar, el testigo fue recogido por su querida esposa, la “Señora María”, sus hijos Juan y Carmeny respectivos esposos de éstos. La ovación fue apoteósica y dejó patente que, a través de ellos, Juan sigue viviendo entre nosotros.

¡Cómo podía olvidarse en un momento tan especial al no menos inolvidableRamón Marco, el mítico “Parra”!. Nada menos que Hijo Adoptivo del Club. Toda una vida deportiva entregada a estos colores. Seguro que a las estrellas llegó la explosión de cariño y de amor que se le tributó. Parra “volvía” a vestir en esta noche su número “8”, la que le convirtió en eterno con la roja de su alma.

Siguiente Insignia de Oro y Brillantes para VicentDesco, el “Moret”. ¡Setenta y nueve años de vida y hecho un chaval! Aunque le traicionó la emoción salió a recoger, alborozado, su galardón único, de la misma manera con la que saltaba a los campos de fútbol a defender este escudo, ¡a comerse el campo! En este caso el Club tuvo un gesto no repetido con nadie. Se incluyó en la Placa una imagen de su esposa Edelmira, que seguirá viviendo con él hasta el final de sus días, para que tenga unidos para siempre dos de sus grandes amores en esta vida.Vicentfue aclamado sin parar.

Idéntica condecoración para uno de los mejores defensas centrales de todos los tiempos en este equipo. En esta noche de Gala Salva Andrés volvía a enfundarse su número “5” con el que fue conocido uno de los más bravos jugadores que han vestido esta camiseta. El mítico “Quincoces” –como así fue conocido- recibió un tributo único a una carrera deportiva verdaderamente memorable.

Máximo reconocimiento para otras dos estrellas que nos dejaron. Una de ellas el aquel fantástico defensa venido desde San Antonio de Benagéber que se llamó Pepe Íñiguez. Cálida ovación para recordarle.

La otra, y no menos entrañable, procedía de Ribarroja. De la saga de los “Charlies”. José Manuel Lairón, aquel bravísimo extremo izquierdo, aunque aquí paso a la Historia como “Ximo”. Recogió el premio su conocido cuñado Juan Carlos.

Un tributo emocionado a un grandísimo defensa de la etapa de los años cuarenta, Paco Monterde, aquel muro de acero de la defensa elianera. Pero no sólo a él sino a su hijo, de idéntico nombre de pila e, incluso, para su nieto Omar, jugador éste último de tan brillante actualidad.

Por esa misma categoría futbolística fue también condecorado Vicent“Landia”. Ilustre superviviente del equipo de los setenta. Muy buen jugador. Perteneciente, también, a una saga familiar de profundo calado en el Club.

Otro de los distinguidos fue el conocido Vicent Giner. Una infortunada lesión lo apartó de los terrenos de juego prematuramente pero no le ha impedido ser elegido, más de cuarenta años después, como uno de los mejores jugadores, en su puesto, que ha tenido este equipo en todos los tiempos. Vicent recibió, con gran honor, esta condecoración única que recompensa toda su carrera deportiva.

Y llegó el turno a los grandes goleadores.El primero de ellos galardonado, precisamente, volvía a recaer en un Giner. Aquél a quienes sus coetáneos conocieron, en la década de los cuarenta, como “Mundo”, llamado también Vicent Giner, volvía a enfundarse, desde las estrellas, su “9” con el que maravilló a todo el mundo, demostrando que su destreza estelar no ha podido ser olvidada y ha traspasado barreras generacionales.

La gran clase que demostró en la década de los sesenta, su fútbol primoroso y su enorme clase han aupado a otro excelente jugador, el querido Amadeo Marco, ha recibir idéntica distinción, “Pichichi de Oro”. Fue un jugador finísimo y así se la reconocido la Historia.

En ese momento la Gala vivía sus momentos de máxima expectación, con un público que aplaudía a rabiar, y sin reservas, a todos los elegidos, casi como si estuviese asistiendo a una “entrega de los Óscar” en Hollywood.

Turno para los guardametas legendarios. Nada menos que se les premió con el “Zamora (o Guante) de Oro”.

En este caso, era tal la igualdad entre míticos cancerberos que se optó por que compartiesen la gloria más de uno ante la dificultad de elección si que ello acarreara injusticia.

El primero seleccionado retrocedía el tiempo a muchas décadas atrás. Juan Andrés, el mítico “Tío Juanillo”, padre de Salva, volvía a enfundarse las manoplas en sus manos, aunque ahora fueran “de oro”. Máximo galardón para aquel extraordinario porterazo del equipo fundador, en los años treinta. Setenta años después Juanillo volvía a ser aclamado por su gente.

Pocas dudas habían sobre el otorgamiento del premio a otro de los mejores porteros de todos los tiempos. El guardameta de la década de los sesenta, Juan Marco o “Japón” volvía a estar entre los más grandes. Una ovación de profunda admiración se apoderó de todo el local.

Guante de oro, también, para otro no menos grande, Rufino García, “Rufo”, portero en la década de los setenta. Su categoría, bajos los tres palos, también lo rescata para la Historia de este equipo.

El tercero de los elegidos, entre los cancerberos, fue Jesús Pitarch, también coetáneo a Rufo, que encarnó unos valores de jugador de equipo, unidos a su clase deportiva, que lo hacen ser destacado.

Y el último cancerbero seleccionado fue VoroRuíx, el “portero del Ascenso”, en la temporada 1978/79. Unanimidad al pensar que hablamos de un portero segurísimo y uno de los mejores en estas ochenta temporadas, digno receptor del premio otorgado.

La emoción subió de voltaje cuando llegó el turno a las “Botas de Oro”.

Aparte de su enorme grandeza humana, un hecho singular, todavía no igualado en este equipo, fue determinante para la obtención de la primera Bota de Oro en este equipo tras ocho décadas de vida. ¡34 goles en la temporada 1983/84!

Aquel rubiales de oro, Salva Desco, demostró que su estrella inmortal seguirá viviendo siempre en este Club. El color de sus cabellos es el mismo al que acompañará eternamente a su leyenda en este equipo. Su imagen, unida a la de la propia Bota de Oro, fue aclamada hasta el estruendo, dejando patente que “Savalín” jamás podrá ser olvidado en el equipo de L’Eliana.

Si el estremecimiento era incontenible no menos con el siguiente homenajeado, en ese mismo apartado. Otro ilustre que recibía, desde las estrellas, este galardón imborrable. Carlitos Xalmet volvía a ser, en esta noche soñada, aquel jugador explosivo, aquel delantero brillante y talentoso que hiciera soñar a tantos aficionados. Profundamente emocionados, su hermano Juan y su cuñada Charo, más guapa que nunca, recibieron, en su nombre, este reconocimiento a alguien que fue un extraordinario jugador de fútbol y una excelente persona.

Tercera “Bota de Oro” que sí que pudo ser, afortunadamente, recibida por su destinatario. Pep Escrivá, el legendario “9” del equipo de la J.A.R.C., el de la década de los sesenta. Su garra, su bravura y corazón lo distinguen entre los más grandes de todos los tiempos.

Y llegó el último escalafón, en la gradación de trofeos inolvidables, el de los “Balones de Oro”.

Han pasado muchos y muy buenos, extraordinarios, jugadores por este equipo a lo largo de ochenta años. Pero el primer Balón de Oro en la Historia de este Club, y así constará en los archivos del Club, se le otorga a alguien especial. En un desesperado intento de rebelión contra el destino, el Club premia a Salvador DáriesLacorrea, para sustituir por gloria –vano empeño- toda la vida no vivida, la que le usurpó un estúpido accidente de submarinismo en plena juventud. Treinta y tres años después el recordadoSalva volvió a ser aclamado por su público, que demostró que no ha sido olvidado y menos en los grandes momentos. Todos los Dáries asistentes al acto recogieron, con un nudo en la garganta y en su nombre, el trofeo, ante la escalofriante salva de aplausos.

No menos emocionante el siguientegalardonado. El premio también voló en dirección al cielo. Le tocó el turno a la saga Coll. Paco, conocido para historia del equipo como “Paco el Gros” recibía el más alto galardón, demostrando que su enorme corazón y su coraje son eternos. Co él se premiaba, también, a sus hijos Paco y José Luis, los “Lolos”, también merecedores de premio tan especial. En la foto, la irrepetible saga Coll.

El “Balón de Oro”, honorífico, de la década de los Cincuenta recayó en VicentCotanda, aquel “Cotandeta” inolvidable, poseedor de una de las mejores zurdas de todos los tiempos en este equipo. El premio fue recogido por su hijo Vicente, también jugador del Club y que heredó toda la clase de su progenitor.

Aunque no podían estar presentes, obviamente, algunos de los condecorados, un emocionado recuerdo a ellos pareció crear la mágica atmósfera que envolvió un momento tan solemne.

El último premio de este tipo sí que tenía destinatario presente en la Gala. Y fue justo y muy merecido. Su placa ya lo decía todo. Imágenes suyas, con apenas once años de vida, y otras con más de cincuenta. Siempre con los colores de este equipo de L’Eliana que tan clavados están en su corazón. Ricardo Dáries ha sido el flamante “Balón de Oro 2012” en el equipo de L’Eliana.

Uno de los pósteres que guardará el Club para la posteridad. En la noche del 27 de julio de 2012 Ricardo DáriesLacorrea es condecorado con el preciado Balón de Oro del Club, lo que ya le convierte en un símbolo eterno para este equipo.

Pero aún quedaba cera para un último y máximo premio. Este postrero Balón de Oro recayó en otro de los grandes mitos del elianismo. No se trataba de un jugador sino de un entrenador.

La temporada pasada Luis Escudero ya recibió un Balón de Oro por su más que meritorio papel en el equipo actual de los años dos mil. El reconocimiento de ahora recompensaba la brillantísima trayectoria de toda una vida a un entrenador que traspasó todas las barreras de su cargo y que se convirtió en un auténtico mentor, casi como un “padre deportivo”, para muchos de los jugadores. Nos referimos a Vicent Cortina. Recibió el premio, en su nombre, su preciosa hija, embargada por la emoción.

Muy probablemente el premio de Cortina es el que se ha otorgado con mayor unanimidad de todos. Su legado en el Club es único. Una gran foto suya, luciendo los colores del Valencia C.F., había sido colocada en lugar preferente.

Era el punto final de la ceremonia…. ¡¡Pero, No!!

Aún quedaba una última sorpresa que sí cerró el Acto. Se cumple este año una bonita efemérides. Es un privilegio poder reunir a un equipo de fútbol cincuenta años después, aunque ya no sea en el campo. El equipo de la J.AR.C. (el de L’Eliana en los años sesenta) celebra sus “Bodas de Oro” justo en esta temporada .

Entre emocionados aplausos volvieron a enfundarse las camisetas que con tanto honor portaron hace ahora justo cinco décadas. ¡Felicidades!

¡Una última, y muy merecida, ovación para el inolvidable Presidente Manolo Tamarit!

¡Fue el Broche de Oro a una Gala inolvidable!

 

Gala CDFB L'ELIANA 2012 Camp de Túria

 

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