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Como estudiosa del carnaval humano, vamos a tratar hoy el tema de LAS DESPEDIDAS DE SOLTERAS. Es increíble como asistir a un ‘evento’ de esta magnitud puede sacar nuestros más bajos instintos o desinhibirnos por completo.
No es que haya visto de todo, pero casi, todo empieza como una reunión de amigas (y otras no tan amigas) que se van de cena, toman algunas copas en el restaurante, se suben al autobús y como dicen en mi pueblo: “¡halaaaaaaaaa, que s’ acava!”.
La típica llegada a la discoteca de turno, botellón en el parking, o copas en la zona VIP las que se estiran y alquilan cualquier reservado de la discoteca en cuestión (las hay muy finas, con copas de champaña, bombones y cigarritos para las chicas). Pero tanto en las despedidas más elegantes como en las menos, llega el crítico momento de la actuación del BOY (streapper de toda la vida) que aleado con los efectos del alcohol hace a la más remilgada, la más ‘vistosa’ del grupo. Yo he visto mujeres que pasaron de la virginidad a acostarse con el boy, mujeres que pasaron de la timidez a agarrarse a un pene ardiendo, mujeres que les negaron el trabajito a sus maridos bajarse al pilón y novias ‘puras’ quedarse embarazadas del chulazo mulato que les bailaba en tanga y les ponía el paraíso al alcance de ¿la mano?
Yo pensaba que lo del embarazo de la novia en la despedida era una leyenda urbana, pero en la que asistí hace un par de años, literalmente es así, por fortuna para el orgulloso marido, el embarazo no prosperó y nunca se enteró que su flamante esposa avanzaba blanca y radiante al altar con el fruto del pecado dentro.
Después de la adrenalina que genera la actuación del boy (el cual, muy gentilmente, vendrá a cobrarnos su actuación no sin antes pegarse algún filetazo con las amigas de la novia) ésta pide otra copa para ‘bajar’ los calores de la noche. Pero el cachondeo ya está servido, siguiendo la estela erótica del show, y se crea un pequeño coto privado de caza.
Por norma, las zonas VIP de las discotecas suelen estar en el piso de arriba, desde donde las féminas invitadas a la fiesta divisan, otean y marcan objetivos para cazar su próxima víctima y ahí ya empieza el desmadre final, el momento más álgido de la despedida. En este momento ya pasamos a la fase de clausura, ya no se trata de un tonteo con el boy, se trata de poner (nunca mejor dicho) toda la carne en el asador.
Las hay que se rajan a los cinco minutos, porque el chico en cuestión no está por la labor; las hay que lo intentan tanto que lo consiguen por cansancio; y luego está la típica lumbreras. A ésta, que es lo más, no se le ocurre otra cosa que la tan consabida actuación lésbico-festiva con la amiga de turno, en medio de la pista, porque piensan que así desatan el morbo. Ahí ya está el gusto del consumidor, a veces se consigue y a veces no.
Señoras y señores: llegan las 8 de la mañana y empiezas a ver zombies desfilar hacia el autobús, al rato reconoces a esos zombies como tus amigas, niñas monas con la belleza derretida por el calor y el sudor, muñequitas finas que dejaron los modales y algo más en el reservado que más a mano encontraron, chulaponas natas vanagloriándose de las hazañas acontecidas rato antes y… ¿para qué contaros más?
Seguro que en estas líneas reconocéis, escandalizados o no, alguno de vuestros actos… o, en su caso, el de algún conocido; otros pondrán el grito en el cielo, pero en este mundo encantador nada es verdad ni es mentira, simplemente es del color con que se mira.
Lady Bixeja.
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Comentarios
un beso
Leyendo cosas como estas a una le da por hacer el baile de las paticas jajajajajaja.
Bueno tenemos que afilar un poquito mas esa lengua que las dos sabemos que lo podemos hacer muuuuuchooooo mejorrrrrrrrrrr rrrrr, pero OLE OLE Y OLE.
Y como propuesta para nuevo tema..... ahi va eso "¿ Porque narices los hombres tienen esa obcecacion con explorar a fondo los traseros de las feminas?" en mi opinion...... ¿que no tienen bastente con ver los mundos ocultos de Iker Jimenez?.
Bueno espero ansiosa la proxima columna.
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