Los hoteleros valencianos pierden 700 millones de euros en 2020

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El coronavirus se ceba en la provincia de Alicante

La patronal hotelera Hosbec ha cifrado en 700 millones de euros los que han dejado de facturar los establecimientos del sector de la Comunitat Valenciana el año pasado como consecuencia de la pandemia de coronavirus.

Unas pérdidas que han sido más acusadas en la provincia de Alicante (436 millones), seguida de Valencia (188 millones) y Castellón (92 millones).

Por el camino, según los datos de la patronal, se han quedado 21 millones de pernoctaciones, «lo que da una imagen del desastre que está siendo la covid-19 para el sector», ha afirmado. 

Con ese panorama, Hosbec ha reclamado «con urgencia» un plan de rescate que estima en, al menos, 160 millones, «con el objetivo único de permitir la supervivencia hasta que la situación sanitaria vaya quedando definitivamente estabilizada y se pueda retomar la movilidad nacional e internacional». 

Esa cantidad, ha indicado la patronal, apenas cubriría el 10 % de las pérdidas registradas, «pero puede ser un balón de oxígeno para las maltrechas cuentas de las empresas». 

En ese sentido, Hosbec ha cifrado los costes mensuales de cada hotel entre 50.000 y 150.000 euros por estar cerrados y sin ningún ingreso. 

La asociación empresarial ha recordado en un comunicado que los hoteles son «el elemento fundamental para la construcción de un destino turístico sostenible y moderno».

Según esta patronal, invertir en la industria hotelera es hacerlo en ese modelo de futuro que «todos perseguimos», porque ese esfuerzo económico «será recuperado en poco tiempo por el efecto tractor del resto de actividad económica». 

De acuerdo con los datos de Hosbec, el año pasado se cerró con una caída en el precio medio diario (ADR) de 7,6 euros respecto a 2019 e, incluso, algunos destinos importantes tuvieron que bajar sus precios medios hasta alcanzar diferencias de 35 euros en relación con el año anterior. 

Sin embargo, el dato más relevante es el de ingresos por habitación disponible (RevPar), que registró un descenso del 48 %. Así, ninguna de las tres provincias de la Comunitat Valenciana ni la región en su conjunto superaron en este concepto a la media nacional. 

La Comunitat Valenciana perdió el año pasado 34,9 puntos en la ocupación hotelera y tuvo un descenso de viajeros del 63,6 %. Se mantuvieron abiertos 738 hoteles, lo que representa un 28,4 % menos que en 2019. La reducción de plazas, no obstante, fue del 42 %.

También disminuyó un 51,9 % el número de trabajadores de este sector. 

En el caso de Benidorm, fue uno de los destinos más golpeados y su actividad hotelera cayó un 81,5 %, al pasar de los once millones de pernoctaciones en 2019 a solo dos millones en 2020. Los viajeros internacionales también descendieron un 85 % y las pernoctaciones, un 86,2 %. 

De igual modo, la ocupación media de 2020 fue del 33,4 %, frente al 84,2 % de un año antes. La estancia media también se redujo en casi dos días debido al aumento de las escapadas de fin de semana. 

La Costa Blanca en su conjunto recibió un 68,9 % menos de turistas en hoteles, lo que propició una caída de las pernoctaciones de un 77 %, apenas 1,4 millones. 

El empleo también se vio afectado, con una reducción del 48,8 % en el número de trabajadores. Como en Benidorm, en el conjunto de la Costa Blanca la estancia media se acortó en 2,7 días y la ocupación apenas alcanzó el 36,2 %. 

Castellón también perdió un 68,4 % de pernoctaciones y del total solo un 11 % procedía de turistas extranjeros. Esta provincia mantuvo abiertos 150 hoteles y 1.327 trabajadores, un 42,4 % menos que en 2019. Con una ocupación media del 25%, el descenso fue de casi 28 puntos respecto a 2019 y la estancia media solo alcanzó los 2,3 días. 

Por su parte, la provincia de Valencia se vio afectada con una caída de la actividad del 68,9 %, que se tradujo en un 65,3 % menos de turistas. Al contrario que otros destinos de la Comunitat, en esta provincia solo cerró el 16,7 % de sus hoteles, pero el descenso de empleados fue del 40,3 %. 

La ocupación media bajó más de 39 puntos y se quedó en un 29,2 % mientras que la estancia media de los turistas ha sido de dos días. 

Todos estos datos se han visto reflejados en la posición de los destinos valencianos en el ránking de pernoctaciones. Benidorm ocupa el quinto lugar en el territorio nacional, mientras que las ciudades de València y Alicante se situaron en el noveno y vigésimo lugar, respectivamente.

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