La Generalitat destina nueve millones de euros para sellar el antiguo vertedero de Basseta Blanca

El ayuntamiento de Riba-roja estudia un uso de economía circular para la instalación

El vertedero de Basseta Blanca en Riba-roja del Túria será finalmente sellado y restaurado tras más de 20 años desde que se decretara su cierre y tras recibir 2.654.497 metros cúbicos de residuos de Valencia y su área metropolitana. Para ello, el Consell destinará 9.405.000 euros, en tres fases de ejecución de obras, para recuperar este enclave natural.

Basseta Blanca será la primera instalación que será restaurada dentro del plan autonómico de sellado de vertederos y está previsto que los trabajos se inicien antes de que finalice 2019.

El vertedero de Basseta Blanca fue utilizado desde 1986 a 1996 para la gestión de los residuos urbanos de Valencia y su área metropolitana. A pesar de la resolución municipal de cierre en 1994, se obligó a su reapertura por orden judicial. Hasta la sentencia del Tribunal Supremo que obligó definitivamente al cierre en 1996, se vertieron miles de toneladas de residuos orgánicos por parte del EMTRE.

Este vertido continuado provocó una degradación del terreno con zonas de erosión, pequeños deslizamientos en los taludes y hundimientos, surgencias de lixiviados, zonas con salidas de gas, una red de extracción de biogás en estado de abandono, falta de red de drenaje de aguas pluviales o carencia de revegetación e integración ambiental y paisajística.

La conselleria ya ha realizado las catas iniciales, para las que aportó alrededor de 70.000 euros, imprescindibles para resolver el definitivo proyecto de sellado del vertedero de Basseta Blanca, que consistirá no sólo en su cobertura con tierra y su restauración vegetal, sino su previa impermeabilización, el drenaje de efluentes contaminantes y la eliminación de gases emanados de la descomposición de la basura.

El secretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático, Francisco Javier Quesada ha incidido en “la importancia de este proyecto muy demandado por la sociedad, que repercutirá en una mejora del entorno al mismo tiempo que repercutirá en la salud de las personas”

Por su parte, el alcalde de Riba-roja, Robert Raga ha anunciado que “el ayuntamiento seguirá reivindicando que esta zona degradada se revierta en un nuevo espacio donde quepan proyectos innovadores dentro de la economía verde, como podría ser la gestión y restauración de voluminosos o la producción de energía solar”.

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