Antonio Ropero (PSPV), alcalde de Olocau

Antonio Ropero en los campos de Olocau

Recuperada la calma tras el temporal ‘Gloria’ y completado el maratón electoral del 2019, en el que Antonio Ropero ha revalidado su tercera mayoría absoluta en las municipales del 26M, el alcalde socialista de Olocau, y ahora también asesor en la Diputació de València, hace balance y repasa los proyectos en marcha mientras compartimos mesa y mantel. La charla arranca entre las obras de los nuevos vestuarios del polideportivo y termina en el recién inaugurado centro de mayores en la antigua almazara.

¿A cuánto ascienden los daños del último temporal?
En una primera estimación los hemos cuantificado en unos 160.00 euros y se han remitido a la Delegación del Gobierno. La lluvia y el viento ha provocado destrozos en el mobiliario urbano, tumbado farolas, líneas eléctricas y pinos. Se están limpiando calles, reparando caminos y hemos contratado unos servicios de limpieza y se están troceando árboles para llevarlos a la plantas de biomasa. El cambio climático es algo que está ahí, aunque algunos se nieguen a admitirlo y desde los ayuntamientos habrá que planificar las actuaciones teniendo en cuenta estas circunstancias. No tiene sentido, por ejemplo, que desde Llíria a Olocau se hayan plantado pinos y no especies autóctonas como carrascas, algarrobos y olivos. Nosotros siempre apostamos por el medio ambiente, ahora estamos llevando a cabo un proyecto para la recuperación del barranco con fondos propios labrando todas las huertas, limpiando y poniendo una malla para no crezcan las cañas, plantando árboles de ribera y se demolerá la antigua fábrica.

Otra de las consecuencias del temporal fue el cierre del colegio porque tras el derribo del viejo edificio está en barracones y entra el agua en las aulas. ¿En qué punto está el proyecto del nuevo colegio?

Es el proyecto más importante para nosotros. Lo sacamos a concurso y con mucho retraso nos lo han presentado ya, pero se tiene que ajustar a los parámetros de la Conselleria de Educación en cuanto a metros y presupuesto. Cuando se hagan esos ajustes, a partir de ahí podremos licitar las obras. Lo importante es que se ajuste ahora el proyecto para que después no hayan desajustes económicos que retrasen la ejecución de las obras.

¿Estará listo para el curso escolar de 2022?
Lo que queremos transmitir es tranquilidad, que los primeros interesados en que se haga el nuevo colegio somos nosotros, pero tenemos que ser muy escrupulosos. No quiero dar fechas. Hemos esperado 30 años. La idea es licitar el proyecto dentro de este año y que se inicien las obras lo antes posible. Lo importante no es la fecha. Queremos ser rigurosos en el proyecto y que se haga con la máxima calidad. Lo que nos preocupa en este momento es que el producto sea el que queremos y que se ajuste al coste.

En los presupuestos que se acaban de aprobar con la abstención del PP y la ausencia de Compromís hay una partida para el colegio.
Son unos presupuestos al alza, participativos, que incluyen una partida para el acopio de materiales y el inicio de obras del colegio. La deuda está pagada y a pesar de que tenemos dinero en el banco hemos sacado un préstamo de 460.000 euros a seis años para pagar una sentencia del PAI de Pedralvilla por la expropiación forzosa de una parcela. Se ha hecho frente y de la mejor manera.

¿A qué destinará lo que se va ahorrar del sueldo del alcalde que se aprobó y que no ha llegado a cobrar tras aceptar el puesto de asesor en la Diputació?
No se va a destinar a nada en concreto, quedará como remanente de tesorería. Hasta esta legislatura he estado trabajando y cobrando porque me ganaba el sueldo. No es un ahorro. Quien trabaja donde sea tiene que tener un sueldo digno. El PP criticó la subida del sueldo y ni su opinión ni la mía han servido para nada porque no lo estoy cobrando.

Antonio Ropero en la Casa del Mayor de Olocau

Antes de fichar como asesor en la Diputación se postuló para ser diputado poco después de que lo hiciera su compañera de partido y alcaldesa de Marines, Lola Celda. ¿Cuál es su ambición política?
Mi agrupación planteó que me presentara yo también y lo hice. Mi ambición es la de trabajar para que la ciudadanía viva mejor, me da lo mismo que sea desde el ayuntamiento, desde la Diputación. Mi intención es seguir trabajando y aportando. Recibí la llamada del vicepresidente y diputado de Carreteras, Rafa García, en agosto y acepté el reto. Creo que me puedo permitir el dar este paso después de ocho años de sacrificio en los que hemos puesto al día un ayuntamiento que estaba en derribo. Desde la Diputación intento ayudar desde mi experiencia, aunque yo sigo aprendiendo, a afrontar los problemas con los que nos encontramos y estar en contacto y al servicio de todos los alcaldes de la provincia. No es fácil, todo es más lento y con cosas arrastradas.

¿Cómo valora los resultados electorales que le permiten gobernar casi sin oposición, con un edil del PP y otro de Compromís?
Muy positivamente. Desde el 2011 en que obtuvimos la primera mayoría absoluta hemos incrementado un concejal, ahora lo hemos mantenido y nos hemos quedado a 10 votos del octavo. No se trata de no tener oposición, no es eso lo que queremos. Pero el hecho de incrementar votos es de agradecer por la confianza que la gente tiene depositada en nosotros y en nuestra gestión, con errores de los que aprender y con aciertos. Lo que queremos es seguir trabajando para seguir teniendo aciertos. Trabajar con la ciudadanía, sobre todo hablar con ellos, que nos expresen sus formas de ver la política y tenerlos en cuenta. La política del siglo XXI es una política de acercamiento. Un alcalde está 24 horas al servicio de los ciudadanos. Por tanto, estoy muy contento de que confíen en nosotros, en nuestro proyecto y espero que sigan confiando muchos años.

Entonces, no parece que vaya a ponerse una fecha de caducidad en política.
En este momento con todos los retos y los proyectos que tenemos, no lo pienso. No sé lo que va a acontecer en el futuro, pero estoy viendo que hay retos importantes que estamos avanzando que nos gustaría llevarlos la práctica: la depuración de aguas, los PAIs, el nuevo colegio, que van a marcar un antes y un después del trabajo que estamos haciendo estos años. En este sentido después de la recuperación del patrimonio histórico y natural con el Puntal dels Llops y la Casa de la Senyoria y las rutas senderistas vamos a intentar crear paquetes turísticos y que sean las empresas las que los ofrezcan para que la gente pueda disfrutar de Olocau.